¿Todo vale a la hora de comunicar?

Por supuesto que no todo vale a la hora de comunicar. Como indica el capítulo 2.2 Principios y códigos deontológicos de la comunicación del libro Comunicación Total de Ángel Luis Cervera Fantoni «… el profesional de la comunicación y las relaciones públicas debe dar prueba de honestidad, integridad y lealtad. Se compromete, muy especialmente, a no utilizar cualquier comentario y/o información que, según sus conocimiento o creencia, sean falsos o engañosos… » (art. 3).

La ética del comunicador, basada en los principios y códigos de la comunicación, tiene que prevalecer a la hora emitir un comunicado en caso de disponer de una información que genere su duda.

En España hay sectores cuya publicidad acude al engaño. El sector de la salud es uno de los máximos exponentes. La publicidad de productos para la salud vulnera de forma habitual la legislación vigente y no recibe penalización alguna, como si sucede en otros países. La publicidad engañosa en el sector de la salud da lugar al equívoco entre alivio y curación.

Según una noticia publicada en el sector Salud de Diario ABC dice textualmente que “por un lado, todos los productos observados relacionados con dietética se basan en la «promesa inmediata y el beneficio asegurado», lo que supone un engaño al consumidor por asignar unas propiedades a los productos que no pueden garantizar”.